La contratación ha evolucionado mucho durante los últimos años, simplemente piensa en cómo firmas un contrato para cambiar de compañía de móvil ahora y cómo lo hacías hace unos años. Todavía muchas empresas utilizan la firma física de los contratos, pero otras muchas ya apuestan por los Smart Contract y otras tendencias digitales en contratación que están cambiando radicalmente la forma en la que se formalizan los acuerdos entre empresas. En este post te contamos qué es un Smart Contract, cómo funciona, en qué casos se puede utilizar y qué otras tendencias existen en contratación digital.

¿Qué es un Smart Contract?

Un Smart Contract es un contrato inteligente que consigue ejecutarse por sí mismo, sin necesidad de que intervengan terceras personas y se escribe como un programa informático, en lugar de utilizar un contrato impreso en el que se usa un lenguaje jurídico.

¿Cómo funciona un Smart Contract?

En un Smart Contract el contenido del contrato es un código que se almacena en una cadena de bloques (blockchain). El código se basa en una serie de reglas lógicas, por ejemplo, si sucede X, entonces hay que hacer Y). Por lo tanto, se establecen una serie de condiciones cuyo cumplimiento se verifica por instrumento informáticos.

Para entender mejor cómo funciona un Smart Contract te proponemos varios ejemplos:

  • Smart Contract en el sector seguros. Compras un coche y contratas un seguro a todo riesgo con tu compañía aseguradora. Es un seguro que cubre los daños del coche incluso en el caso en que se produzcan condiciones meteorológicas adversas. Un mes después de la compra, cae granizo y daña la chapa del coche. Miras tu cuenta ese mismo día y ya has recibido el pago por parte de la compañía aseguradora para cubrir los daños.

Esto supone que el cumplimiento del contrato no va a depender de terceros. Por ejemplo, un juez o un perito que dictaminen los daños y su valor, sino que una vez que se comprueba que se ha cumplido la condición por la que se debe indemnizar, se paga la indemnización de forma automática.

  • Smart Contract en el sector bancario. El sector bancario puede ser otro de los grandes beneficiarios de la figura del Smart Contract. Por ejemplo, una persona puede solicitar un préstamo al banco, firmar el contrato y comenzar a pagar mes a mes, pero a los dos meses dejar de pagar. Con el Smart Contract sería posible revocar el acceso a sus cuentas hasta que regularice el pago.
  • Smart Contract en ventas online. En este caso, el Smart Contract solo permitiría pagar el dinero al vendedor una vez que ha recibido el producto.
  • Smart Contract en el sector turismo. En el sector turístico los contratos inteligentes tienen multitud de aplicaciones. Por ejemplo, imagina que una persona compra un billete de avión y contrata un seguro para el caso en que se produzca un retraso. Con un Smart Contract la indemnización o compensación por el retraso se podría pagar automáticamente, sin necesidad de que el usuario realiza multitud de trámites a la compañía aérea para lograr que le indemnicen.

Herramientas que marcan tendencia en la contratación digital

La contratación digital no consiste en escanear un contrato y enviárselo a la otra parte por correo electrónico, tal y como hemos visto puede ir mucho más allá y agilizar todo el proceso de contratación que utiliza cualquier empresa. Algunas de las herramientas que están marcando tendencia en la contratación digital son las siguientes:

  • Almacenamiento en la nube. Los contratos ya no se guardan en varios lugares, sino que se guardan en la nube, de tal forma que se puede acceder a ellos en cualquier momento y lugar y se podrá trabajar sobre ellos de forma colaborativa.
  • Uso de firma electrónica. El uso de la firma electrónica es un paso más en la transformación digital de las empresas, que pueden agilizar los trámites y aumentar la productividad con esta herramienta digital. La firma electrónica, por lo tanto, es un complemento de los Smart Contract.
  • Venta con Apps. Las apps no solo se utilizan para una función informativa y de comunicación, sino que se están convirtiendo en un canal de venta más.
  • Biometría. La identificación digital de las partes que firman un contrato electrónico es fundamental para garantizar la validez del mismo. En este sentido, la identificación mediante biometría se ha convertido en tendencia debido a que permite identificar a las personas por rasgos inequívocos como la voz, la huella digital, el iris o la forma de la cara.

Tal y como has visto la firma electrónica y el Smart Contract son tecnologías que van de la mano y logran un marco legal totalmente seguro para las transacciones entre empresas y particulares, ahorrando tiempo, dinero, trámites y aumentando la eficiencia, la productividad y los beneficios de las empresas.

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