Algo nuevo. La codificación de los adeudos adaptada a la SEPA

La adaptación a la SEPA trae nuevas codificaciones para los adeudos directos. Además, se requiere del consentimiento firmado de los deudores.
La adaptación a la SEPA trae nuevas codificaciones para los adeudos directos. Además, se requiere del consentimiento, el #SíQuiero, firmado de los deudores.

 

 

La semana pasada hablábamos de la evolución de la Zona Única de Pagos en Euros, SEPA por sus siglas en inglés. Nos referíamos a la evolución hacia la armonización de todos los pagos en euros en la zona correspondiente. Esta zona, hasta la semana pasada, estaba formada por 32 países, los 27 de la UE más Liechtenstein, Islandia y Noruega, Suiza y Mónaco. Pero desde el 1 de julio de 2013 la Unión Europea cuenta con un miembro más, Croacia, que también pasa a formar parte del área SEPA, no obstante, como los países que no tienen el euro como moneda corriente, la fecha límite para adaptarse es el 1 de octubre de 2016. El resto, los países cuya moneda acuñada es el euro tendrán que estar adaptados antes del 1 de febrero de 2014.

La parte que afecta a los adeudos directos, es decir, a las domiciliaciones requiere adaptar los viejos códigos (que eran regidos por cada Estado) a un formato nuevo único para toda la zona, mediante un mandato. El mandato es la orden de domiciliación, o sea, la autorización y el consentimiento del deudor.

 

El consentimiento. #SíQuiero

Los datos imprescindibles que debe recoger el mandato son:

Referencia única del mandato.

Nombre del deudor.

El identificador de la cuenta del beneficiario, IBAN (International Bank Account Number).

El identificador de la entidad financiera del beneficiario, el código BIC (Business Identifier Code).

El identificador del beneficiario,

El tipo de pago, que ha de ser recurrente en este caso.

La fecha de firma del mandato, que en caso de tratarse de una migración ha de ser 31-10-2013.

La firma del deudor.

 

Los recibos que hasta ahora se estaban pasando con los antiguos formatos pueden ser válidos para la SEPA pero han de adecuar la codificación y el acreedor debería informar al deudor de que los recibos se le pasarán con una nueva codificación.

Si existen dudas sobre si se dispone de los mandatos adaptados y los consentimientos firmados de los clientes, lo menos arriesgado será hacer una comunicación a todos nuestros clientes renovando dichos consentimientos y completando los mandatos con la codificación adecuada. Las consecuencias de un mandato inadaptado o de no tener el consentimiento implican que el recibo pueda ser devuelto hasta 13 meses después.

 

¿Cómo se consigue el mandato?

El acreedor o beneficiario le envía el mandato al deudor, o pone a su disposición una plataforma online en la que recoge sus datos. El deudor devuelve el documento cumplimentado y firmado. Con este documento firmado, el acreedor puede comenzar a pasar los recibos.

El mandato debe estar en soporte electrónico, pues será enviado a la entidad bancaria del acreedor junto con cada adeudo y además deberá ser guardado durante el tiempo que dure el contrato y posteriormente, el tiempo que establezca la ley.

Asegúrate de que tus clientes te dicen #SíQuiero.

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